Entradas populares

miércoles, 13 de abril de 2011

el arte de persuadir

 
En la medida que des a los demás lo que necesiten, ellos te darán a ti lo que necesites. Para ello hace falta paciencia, saber qué quiere la gente y saber cómo darles las cosas que quieren o ayudarles a conseguirlo.
No olvides nunca sonreír. Procura hacer bien a las personas en lugar de dañarlas. Amar es ayudar en lugar de lastimar, y empieza con una preocupación y sensibilidad para con los demás. Nada contribuye más a mejorar la imagen de una persona que el hecho de ser amada por otra.
 
Aplica el sistema de fortalecimiento positivo: busca las cualidades positivas de los individuos. El rendimiento mejora considerablemente cuando se anima a las personas a tener un buen concepto de sí mismas, en lugar de recordarles sus defectos. Mira a los demás como seres humanos capacitados, dotados de sentimientos y dignos de respeto. Siempre hay en ellos un vacío que aspira a ser llenado y puedes poner un poco de ti mismo en ese vacío. Tu éxito en las relaciones con los demás empieza con la forma en que los ves.
 
Las 3 columnas que preservan las relaciones humanas son: el Aprecio, la Aceptación y la Aprobación.
Las personas quieren destacar quieren que se repare en ellas y necesitan sentirse importantes. Eso lo consiguen con el reconocimiento de los propios méritos.
Alabar, escuchar, comprender, hacer que los demás se sientan importantes… son medios de proyectar nuestro respeto y admiración hacia los que nos rodean. La alabanza impulsa a la gente a actuar, le infunde confianza interior e incluso fomenta su crecimiento. Mostrar aprecio hace que la otra persona se sienta querida y necesaria, contribuye a que uno se guste a sí mismo. En cambio, negarle la atención a a alguien es rechazarle.
Dirígete a las personas por su nombre, sé cortés, y produce vibraciones de afecto recordándole a alguien que dejó una huella en tu recuerdo.
Aprende a escuchar prestando atención, las personas reaccionan en forma positiva y favorable, y se muestran más dispuestas a hacer las cosas que el oyente sugiere. Refrena la apremiante inclinación a expresar tus opiniones, la interrupción es una mala costumbre. Si tienes alguna pregunta, espera a que el otro acabe su narración antes de pedir las aclaraciones que sean precisas.
No preguntes a una persona por qué hace lo que hace, resulta ofensivo. Y no le digas a la gente que “tiene que” hacer algo, eso produce oposición. Sustitúyelo por peticiones acompañadas de “por favor” y “gracias”.
 
Elimina los conflictos y la irritación en las relaciones. El hecho de no poder perdonar y olvidar hace que la sangre se coagule con mayor rapidez, que aumenten las células sanguíneas y que los músculos del estómago se compriman e inhiban el proceso digestivo… Es mejor perdonar que llevar esa carga. Y cuando perdones… perdónate también a ti mismo.
Se empiezan a producir diferencias, cólera, frustración, conflictos y separaciones cuando falla la comprensión. Esfuérzate en solidarizarte con los demás diciéndoles “Comprendo lo que sientes”, “Tienes derecho a sentir lo que sientes”,  “Estoy contigo”…
Comprender a la gente no significa justificar todas sus malas acciones y sus características indeseables. No obstante, te será más fácil adquirir una actitud de comprensión si detestas el hecho, no a la persona.
Aprende a ser tolerante… aceptando a los demás tal como son, sin irritarte ni pretender que sean perfectos. Practica la costumbre de buscar lo bueno en los demás. Ser tolerante exige esfuerzo pero como beneficio serás más feliz, te sentirás más satisfecho de ti mismo y disfrutarás en mayor medida de tus relaciones.
 
Si quieres que alguien haga algo por ti, tienes que hablar a sus emociones… no a su inteligencia. Hablar a la inteligencia estimula el pensamiento, hablar a la emoción estimula la acción. Hay que hacerlo con suavidad, con paciencia, con deseo de identificarse, tratando de experimentar los sentimientos que crees que experimenta  esa persona e indicando los beneficios que ELLA (no TU) obtendrá si hace tal cosa.
Y nunca, nunca, nunca discutas…. Es posible que ganes la discusión… pero la otra persona se negará a hacer lo lo que le digas.
 
(extraído del libro "Cómo hacer que la gente haga cosas" de Robert Conklin)

El arte de la Mayeutica




Método socrático de enseñanza basado en el diálogo entre maestro y discípulo con la intención de llegar al conocimiento de la esencia o rasgos universales de las cosas.
   Del griego maieutiké (arte de las comadronas, arte de ayudar a procrear). La mayéutica es el método filosófico de investigación y enseñanza propuesto por Sócrates. En un pasaje del Teetetes de Platón dice Sócrates que practica un arte parecido al de su madre Fenaretes, que era comadrona: “Mi arte mayéutica tiene las mismas características generales que el arte [de las comadronas]. Pero difiere de él en que hace parir a los hombres y no a las mujeres, y en que vigila las almas, y no los cuerpos, en su trabajo de parto. Lo mejor del arte que practico es, sin embargo, que permite saber si lo que engendra la reflexión del joven es una apariencia engañosa o un fruto verdadero”.
    Consiste esencialmente en emplear el diálogo para  llegar al conocimiento. Aunque Sócrates nunca sistematizó la mayéutica, seguramente es correcto destacar las siguientes fases en este método:
  • en un primer momento se plantea una cuestión que, en el caso del uso que  Sócrates hizo de este método, podía expresarse con preguntas del siguiente tipo ¿qué es la virtud?, ¿qué es la ciencia?, ¿en qué consiste la belleza?;
  • en un segundo momento el interlocutor da una respuesta, respuesta inmediatamente discutida o rebatida por el maestro;
  • a continuación se sigue una discusión sobre el tema que sume al interlocutor en confusión; este momento de confusión e incomodidad por no ver claro algo que antes del diálogo se creía saber perfectamente es condición necesaria para el aprendizaje, y Sócrates lo identifica con los dolores que siente la parturienta antes de dar a luz;
  • tras este momento de confusión, la intención del método mayéutico es elevarse progresivamente a definiciones cada vez más generales y precisas de la cuestión que se investiga (la belleza, la ciencia, la virtud);
  • la discusión concluiría cuando el alumno, gracias a la ayuda del maestro, consigue alcanzar el conocimiento preciso, universal y estricto de la realidad que se investiga (aunque en muchos diálogos de Platón no se alcanza este ideal y la discusión queda abierta e inconclusa).
      La idea básica del método socrático de enseñanza consiste en que el maestro no inculca al alumno el conocimiento, pues rechaza que su mente sea un receptáculo o cajón vacío en el que se puedan introducir las distintas verdades; para Sócrates es el discípulo quien extrae de sí mismo el conocimiento. Este método es muy distinto al de los sofistas: los sofistas daban discursos y a partir de ellos esperaban que los discípulos aprendiesen; Sócrates, mediante el diálogo y un trato más individualizado con el discípulo, le ayudaba a alcanzar por sí mismo el saber. 
    El arte de la mayéutica implica la teoría platónica de la reminiscencia pues al considerar al discípulo competente para encontrar dentro de sí la verdad debe suponer que el alma de aquél la ha debido conocer en algún momento antes de hacerse ignorante.

domingo, 3 de abril de 2011

¿Qué de nosotros sin nostalgia?





Comienzo esta reflexion a partir de echos tantos propios que observo en mi, como de gente que me rodea continuamente y me expresa sus emosiones habitualmente. pero lo que si me voy a centrar en mi experiencia personal, ya que nadie sabe mejor que uno lo que le pasa. prometo no extenderme demasiado en la nota, ya que no soy un experto en la materia, repito, solo es una apreciación personal sobre echos personales, y si algún psicólogo o sociólogo, etc se tomara el trabajo en refutar o corregirme estaría encantado, porque el fin de esto es puramente para salir de la ignorancia ya que existen muy poca información al respecto. 
 Primero comencemos por encontrar una base, por lo menos una de definición breve de un diccionario cualquiera. nostalgia: "Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida."
 según la definición esto provibiene de un recuerdo de alguna época pasada que seguramente fue muy satisfactoria para nosotros.
bueno, tomando este concepto, mas situaciones de la vida este tipo de sentimiento por lo general se expresa en la soledad de uno mismo o en momentos de la vida en que uno se siente vacío y puede compartir estos momentos de reflexion con amigos que le recuerdan a su niñez, y es ahí a donde quería llegar, al periodo donde uno lo tiene practicamente todo y donde supuestamente uno debería haber tenido una niñez feliz. es ahí donde yo creo que aparece la verdadera nostalgia, "la nostalgia del alma", ese alma que alguna vez fue tan feliz pero que hoy solo quedan esos lindos recuerdos, recuerdos que le hacen notar al alma y el corazón que solo esos recuerdos son los que se necesitan, y que aceptar el paso del tiempo no es desganarse y rendirnos ante el destino de la vida, sino continuar con lo maravilloso de la vida. Así que tengamos esos lapsus de nostalgia, pero a no quedar atrapado allí, porque así como se nos pasa la niñez, se nos puede pasar la vida.


             Dieguito Rs